sus párpados tenían luz lastimera
y su voz se apagaba.
Traspaso umbrales de nubes espesas,
sintió frío, la tierra estaba mojada.
Era una tarde de primavera,
quizás la última lluvia las acera
empapaba cansada...
De pronto estaba junto a él,
era el hombre a quien amaba...
tiernas caricias, risas miradas ;
se besaban:
lento se abandonaban...
Sentía aquella piel tibia,
las manos que añoraba
y ahora así, se amaban.
Sus cuerpos tan desnudos
en ciego se rozaban,
sentía emoción su pecho
cuando el la acariciaba...
Era tan real la entrega que casi
se palpaba,
pero era solo un sueño,
un sueño que su vida llenaba
y el cansancio de su cuerpo
esa fantasía en la nocheen su sueño le brindaba...
octubre 1983 1213